Saturday, August 15, 2009

TABRIZ




Por ser viernes esta todo cerrado y deambulo por las calles de Tabriz como un zombie. La cuidad es moderna en un estilo anonimo y los monumentos historicos y las partes pintorescas y hermosas, si las hay, estan bien escondidas. Tabriz es la capital del Azerbaijan irani, y la gente por la calle habla mas turco que farsi. Me veo abordado en varias ocasiones por jovenes, todos hombres, claro, que hablan un poquito de ingles y quieren platicar con el "turista". Su atencion es desmedida y quieren rapidamente ser mi amigo y tomarse una foto conmigo, pero soy claramente una curiosidad, mas que nada. Unos me dicen que Iran es un pais de puta madre y que la prensa extranjera dijo muchas mentiras tras las elecciones, pero otros insisten en que el gobierno mato a mucha gente y tratan de dejar muy claro que Iran no es su gobierno y que los Mullahs son los enemigos del pais. Se ve que es un tema candente, discutido en voz baja.
Uno de estos chicos me llevo a un fumadero de narghiles como nunca antes habia visto, con dos largas filas de hombres en silencio, cada uno con su pipa de agua y una tacita de te. Por la ventana entraba un haz de luz que revoloteaba con el humo aromatico, y se escuchaba un slurp slurp permanente. Lo unico que queria yo era un te, y mi "amigo" quedo ofendido porque no quise una pipa de agua. Dude mucho antes de tomar una foto que salio muy obscura.

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El ultimo chico que conoci fue Amin, un estudiante de educacion fisica que me paseo en su moto Honda destartalada, sin casco, obviamente, por toda Tabriz, contento de conocer a alguien de fuera y poder comunicar sus inquietudes y frustraciones. Me llevo al parque de El-Goli, donde pasean las familias los viernes y cuyo principal atractivo es ese: ser un parque, que en medio del desierto no es poca cosa. Me llevo tambien a la tienda de abarrotes de su familia, donde conocia a sus hermanos, que como el odian a Ahmadinejad y tienen una exagerada obsesion con el sexo: "In Iran no sex", repetian en pequenhos intervalos, como un mantra. La sinceridad y la generosidad de Amin me tocaron el corazon y comienzo a pensar que el verdadero tesoro de Iran esta en su gente, y que con un poco de paciencia se puede descubrir lo que hay "detras del velo".
A las siete de la tarde me acompanho a la pension por mi mochila y asi cargados en su moto hasta la central de autobuses, donde insistio en darme su collarcito de cuentas de madera como los que venden en Coyoacan: "Take to Mexique", me dijo.

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Sunday, August 9, 2009




"El sufi es aquel cuyos pensamientos van al mismo paso que sus pies".
(Abu Mohammed Murta'ish)

Unas fotos...







Saturday, August 8, 2009

LOST IN TRANSLATION



Lost, lost, lost. Definitely lost in translation. No matter how one prepares oneself for the culture shock it comes down like 10,000 volts on the electric chair. Speaking farsi is the only way out, really, but I ain't got that ace up my sleeve. And it's not only a question of language, but of etiquette: the rules are different, the formalisms, and one has to be careful how one dresses, how one talks or gestures, where one enters and even how and where one looks. This is the Islamic Republic of Iran and, at least in the public sphere, to which the traveller is confined, it is islamic law that rules. It will take days to adjust to the presence/non-presence of women, who pass by in small numbers like dark shadows; it even takes time to adjust to a social life comprised of men, and only men. I've been walking around in a spell, with a dizzy feeling to my head, wondering why the hell I am here, but hey, I'm on the way to India, and the way to India passes through Iran, and I wanted to see, to experience, so here I am. Islamic Republic, what an idea. Another utopian experiment gone wrong. All religion is, strictly speaking, a form of collective delusion, and whern it is tranferred to all areas of social and political life it becomes a straightjacket for the brain, the soul, and the body. If we must have a state at all, please let it be a secular state, for the sake of all, believers and non-believers alike. Suddenly liberal democracy, with all its flaws, doesn't seem so terrible anymore.

Friday, August 7, 2009

EL VIENTO VIENE EL VIENTO SE VA...



Otro dia de viaje salvaje: nuevamente de Tatev a Goris, esta vez con Norik que viene con su jeep al mercado, hago un salto para recuperar felizmente mi diario, y luego de Goris a Kapan y de alli a Agarak, que es la frontera con Iran. Montanha arriba y montanha abajo en marshrutkas repletas con enormes e impacientes esperas entre trayecto y trayecto (la marshrutka no sale hasta que esta LLENA). El camino de Goris a Kapan entra y sale de Nagorno-Karabaj, y hay letreros al borde de la carretera que advierten la presencia de minas aun sin explotar. Asi que no hay que alejarse mucho del asfalto.
En Kapan, aprovecho la espera para tomarme las ultimas dos cervezas.
De pronto salimos finalmente de las montanhas frias y verdes y llegamos a otras montanhas, deserticas y ardientes. La frontera es una frontera seria, con alambradas y soldados y un rio con puente que atravieso como siempre caminando, las dos banderas solitarias ondeando, luego revisiones, preguntas, controles, sellos, pim pum pam y estoy en Iran. Cansado, que digo, cansadisimo, y entorpecido por tanto sol. Cambio 100 dolares por los que me dan 1,000,000 de riales todos y cada uno con la figura del Ayatollah Khomeini. Parece Mexico en los ochenta, y asi cargado de billetes salgo a buscar un pasaje para Jolfa, el pueblo mas cercano, para de ahi coger un autobus a Tabriz, pero resulta que hay solo taxis a Jolfa y luego nada a Tabriz... Afortunadamente un senhor irani,un business-man de Tabriz que volvia de Armenia, se apiado de mi y me trajo hasta Tabriz en taxi. Total, como me dijo, yo tengo que ir de todos modos. Asi que tengo ocasion de descubrir inmediatamente la famosa hospitalidad (y generosidad) de los iranis.
En un solo dia de viaje pasamos de la feracidad de las montanhas armenias a la aridez casi absoluta de Iran, que por ahora es una impresion vista desde la ventana de un taxi. Pueblos polvorientos al atardecer, autopistas perfectas, minaretes, y una lengua incomprensible, el farsi, escrita de derecha a izquierda en el alfabeto arabe, y mujeres cubiertas de pies a cabeza, casi todas de negro.
Llegamos a Tabriz cuando ya ha obscurecido y me consigo un cuarto en la pension Masoud, cerca del parque Golestan, y me apresto a dormir. Llevo tres dias sin banharme y estoy todo pegajoso, pero la ducha se paga aparte y estoy demasiado cansado y ya me lavare manhana.

Monday, August 3, 2009

Mas fotos...


Ahora si, vodka SIN pivo.



Norik y su UAZ



Interior del monasterio de Tatev



El camino a Tatev. Para entender las dimensiones hay que hacer un zoom sobre el puntito blanco: es el camion.

EN LA SIERRA DE SIUNIK



Llovio toda la noche y el dia amanece fresco, limpio, y despues de un buen desayuno me apresto a seguir mi camino hacia Goris, que junto con el Monasterio de Tatev, sera mi ultima etapa antes de llegar a Iran, que esta a menos de 200 kilometros de aqui por sinuosos y empinados caminos que desafian profundas barrancas.
La zona de Sisian, como Malta, ha estado habitada desde el neolitico, y cerca de aqui, en Ughtasar, a mas de tres mil metros de altitud, hay petroglifos que tienen mas de cinco mil anhos de antiguedad.
El camino hacia Goris es mas hermoso aun si se puede, y las altas montanhas desarboladas por estar arriba de la linea de nieve, estan cubiertas de una corta capa de hierba verde, una especie de tundra o de turf, como dicen en ingles, moteada con el blanco, amarillo y violeta de las flores. Para cuando llegamos a Goris la niebla habia devorado todo el paisaje y una fina pero persistente llovizna me tiene como perro mojado, asi que vengo a un cafecito a resguardarme del agua y del frio, y a esperar a ver si en un par de horas sale el sol y se levanta la niebla.
Goris es una pequenha ciudad de 25 mil habitantes, aunque en realidad es mas un pueblo grande, situado y construido en un intricado cruce de canhadas por las que pasan el rio Vararik y sus pequenhos afluentes, y desde el cafe en el que estoy escribiendo veo el rio y del otro lado del rio lo que viene llamado el "viejo" Goris, el antiguo asentamiento del siglo V de nuestra era, hecho de casas escarbadas en la roca y de cuevas naturales, es decir un pueblo troglodita. El terreno es volcanico y hay formaciones conicas extraordinarias que recuerdan a la Capadocia. Lastima que la lluvia me impida explorar. Quizas lo que deberia hacer es coger la marshrutka de las tres hacia Tatev (que era mi plan de manhana), pasar la noche ahi y luego volver, o simplemente seguir descendiendo, hacia el sur, hacia Iran.
Uno de mis motivos para venir a Armenia era ver el cambio gradual de la gente y de la cultura, yendo de una parte del mundo a otra, y si bien Armenia es sorprendentemente (y claramente) europea, comienzan a notarse cosas definitivamente "asiaticas", detalles quizas, pero indicativos, como el uso del banho de hoyo en el piso (cuclillas, mano izquierda, etcetera, cuyos beneficios fisiologicos cante ya en India), y ciertas cosas del lenguaje: queso, en armenio, se dice "paneer".
Es curioso lo facil que es entrar en el ritmo y en el espiritu del viaje, y como, al viajar lentamente, y por tierra, acepta uno las cosas mas exoticas de manera natural, sin notarlas casi, pues el "Gran Cambio" (Florencia-Delhi, por ejemplo), no es sino la suma de muchos pequenhos cambios casi imperceptibles, como los que hay entre Georgia y Armenia. Incluso el paso de una zona cristiana a una musulmana, o viceversa, se nota sobre todo en la presencia ausencia de minaretes, y en los velos de las mujeres; pero un pueblo de pastores en la montanha aqui, o a doscientos kilometros al sur, en esencia cambia poco. O ya veremos.
Por lo pronto he comenzado con una serie de pequenhas adaptaciones a mi persona para adecuarme al estilo, mas conservador, de Iran. Lo primero fue comprarme pantalones nuevos porque los que tengo estan muy rotos y en Iran, no obstante el calor, no se usan pantalones cortos (ni rotos); fuera pendientes tambien, el pelo un poco mas corto todavia, y me estoy dejando la poca barba que me sale (queda tipo Ahmadinejad, asi que supongo que esta bien).

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(Mucho mas tarde)

Todo muy bien excepto que olvide mi diario en el cafe internet de Goris, y estoy escribiendo estas notas en Tatev, en trozos de papel sueltos. Me dio un vuelco el corazon (ya perdi un diario de viaje, una vez en Mozambique, pero esa es otra historia) y ahora tendre que cambiar programa, lo que podria costarme hasta un dia de viaje, pero tengo que volver a Goris manhana para ver si lo encuentro. Pase un mal rato pero luego con la belleza del lugar, la companhia de Norik y de sus amigos, gente fuerte y alegre de montanha, que por cierto no habla una palabra de nada que no sea ruso o armenio, y de la buena comida acompanhada con rios de vodka casero (60 grados), se me pasa el mal humor. Total si lo voy a recuperar bien, y si no ni modo.
Como dice Abu'Abd Allah ibn Khafif: "Sufismo es paciencia frente a los golpes del destino, aceptacion de todo lo que viene de la mano de Allah, y camino entre montanhas y desiertos".
El camino que lleva de Goris a Tatev hace que la rumorosa parezca un terreno plano, y el pequenho camion de fabricacion sovietica (de los cincuenta) y repleto a tope de gente y carga realiza una autentica proeza subiendo y bajando pujando por terrorificos barrancos que pasan, en su punto mas bajo, por el "puente de satan", un puente natural sobre un rio y bajo el cual hay cavernas con estalactitas y aguas termales minerales. Cuando llegamos finalmente a Tatev (dos horas para recorrer 30 kilometros) mas de un pasajero se persigna, tres veces, a la manera de los armenios.
Tatev es mas una rancheria que un pueblo, y sus no mas de 300 habitantes viven desperdigados por los campos. No hay restaurante ni hotel, pero hay dos o tres familias que ofrecen hospedaje y comida a cambio de una pequenha remuneracion, y pronto me pongo en manos de Noro (Norik, para los amigos), un local que sin una palabra de ingles me ofrece casa y comida por 5000 Dram (12 dolares). Acepto inmediatamente y me subo a su viejo Uaz, el clasico jeep del ejercito sovietico, y luego de dejar mi mochila en su casa (una gran casa con huerto, como suele ser en el campo), y un brindis de bienvenida con vodka, me voy a explorar el monasterio de Tatev, que es el principal punto de interes, aparte de las montanhas, y de la gente, claro.
El monasterio de Tatev, arrocado y fortificado en un promontorio sobre dos rios, fue un importantisimo centro de cultura armenia en su epoca de oro, con una universidad, bibilioteca, y una intensa vida monastica (llego a tener una poblacion de cerca de mil monjes). Estaba tan bien situada y fortificada, que el unico que consiguio conquistarlo, pillarlo y destruirlo, fue el temible Tamerlan, en el siglo XIV.
Una nota explicativa dice que en los siglos X y XI Tatev sufrio una serie de revueltas campesinas cuyo proposito era el de liberarse del yugo de la iglesia. Lo interesante es la manera en que viene expuesta la historia: "Los Tondrakian eran una secta extremista cuya actividad de caracter social y religioso representaba un peligro serio para la iglesia armenia. Predicaban la abolicion de la iglesia, de los ritos y de las ceremonias, la igualdad entre clases, la igualdad entre hombres y mujeres. Los Tondrakian tenian el mismo credo que la secta de los Pavlikian (que florecio en los siglos VII-VIII), anhadiendo a sus ideas la negacion de la vida celeste y del poder temporal de la iglesia. En su ultima fase predicaban ateismo y lucha de clases".
La nota explicativa es cortesia de la iglesia armenia con el patrocinio de USAID.
Increible encontrar algo asi cuando hace veinte anhos aqui profesaban el comunismo.
Duermo una buena y larga noche de suenho en el silencio profundo de Tatev.